Category — Postales veraniegas

Un verano de nórdicos

No me gusta pasar frío en verano. Conmigo no funciona ese argumento de :”¡Qué gustito echarse la colcha por encima en agosto!”. Y “coger la rebequita por si refresca” me repatea los higadillos.

Confieso que soy una persona de extremos. Me encantan los chambergos de lana enormes en invierno y el tirante en verano. En Madrid no hay entretiempo, en mi armario tampoco. Me cuesta hacer el cambio, aún a costa de chistes varios de avatares en manga corta, pero cuando lo hago, no lo suelto.

Este sistema funcionaba muy bien cuando mis vacaciones se reducían a la playa playera. Pero ahora, la familia política es de Burgos y en esas regiones, nunca se sabe. Una va con el dedo gordo al aire en pleno julio, sopla el cierzo y la muchachada se coloca la cazadora vaquera con borreguito para ir a ver a la orquesta que toca en las fiestas. Y la extranjera se pela de frío, mientras su suegra se encarga de señalar que lleva el dedo al aire. No, si ya…

Pero este año me he decidido a pasar algo de frío por una buena causa. Me tocó un crucero por el Báltico (si, MrRandom se acordó de mí… Bueno, más bien una mano inocente) y no lo iba a desaprovechar por hacerme la digna. Así que allá que nos fuimos la familia MGMB al completo a pasearnos por Copenhague, Estocolmo, Helsinki, San Petesburgo y Tallin. Pero, como se me da tan mal este estilismo mezclado, prohibí bajo pena de tortura las fotos de cuerpo entero. Entre el cuerpoescombro veraniego y los calcetines, como que no… No voy a salir a lo PacoMartínezSoria, que una cosa es no pasar frío y otra, perder la poca dignidad que me queda.

AvisoANavegantes-Historiadecrucero: mi experiencia en el crucero fue muy buena. No tenía yo muchas expectativas y me gustó. Parto de la base de que no me van los rollos de TodoIncluido y esas cosas, las animaciones me repelen y con las coreografías en la piscina me salen estigmas y ronchas. Pero, al ser una ruta por el norte, los bailarines no podían tener invadida la cubierta y se desplazaron a bares inferiores, dejándonos cierta tranquilidad (y digo cierta, porque el hilo musical es casi perpetuo)
Por lo tanto, con niños es un sistema comodísimo. Es como estar en un hotel que se cambia de ciudad por la noche. Dejas la maleta el primer día en Barajas y la recoges el último día en Barajas. Tienes tus cosas en tu habitación, la comida preparada, todo limpio y buenas vistas del mar y de esa noche que no se cierra nunca. El servicio es estupendo, muy profesional y muy pensado para que estés cómodo. Eso sí, si quieres dejar al crío en el club infantil o con una canguro, tienen que tener al menos tres años. Me sorprendió gratamente la calidad de la comida (escaldada de los bufés).
Es verdad que la idea que te haces de las ciudades no es profunda, es panorámica pero sólo San Petesburgo era tan grande como para no poder afrontarla a pie. Las demás eran chiquiticas y se veían bien paseando. Vale, vas a ritmo BB así que hay que ponerse objetivos alcanzables y ser positiva. Lo que puede ser, es y lo que no, pues nada. Nosotros hicimos hasta una ruta muy apañada por el museo Hermitage de San Petesburgo, no muy larga pero vimos de todo. Y tan contentos nos volvimos. (He añadido esta reflexión crucerística porque me la han pedido La Niña Sin Nombre y Desmadreando. Si queréis más, preguntad)

Así que, aún a riesgo de que se me tuerza un ojo de tanto comer salmón, este viernes voy a recordaros esos lugares en los que se pasa frío voluntariamente en Madrid o donde podéis transportaros a los Nórdicos… Con un poquito de humor:

  • El primero, restaurante Olsen, en la calle Prado,15. Comida nórdica, chupitos de vodka de distintas clases, salmón, blinis y huevas de mujol. El ambiente es de diseño sueco y en la planta baja, imitan un bar de hielo. A mi me gusta mucho y a veces te sorprende la carne de reno en la carta. No es barato, sobrepasa los 30 € por persona sin vino pero para una ocasión especial y diferente, merece mucho la pena. Aquí, las recomendaciones de Réstalo y de El Tenedor.
  • Un ruso, 1917 Blinis y Vodka. En la calle Independencia. Como yo no he estado, os dejo la referencia de nuestros colegas Madrid Diferente. Martín tiene buen criterio, leedle con atención. Comenta que el precio es de entre 15€-30€.
  • La publicación Rusia Hoy nos cuenta detalles del Madrid ruso, como encontrarlo y qué esperar de él. Le falta cierta calle que conozco yo enfrente de la estación de Atocha. Voy a tener que retomar este tema este invierno, porque en el barrio hay hasta supermercados en cirílico. Ya os los enseñaré.
  • El Ice Bar Madrid, en la calle Conde de Romanones, 3. Copas a ocho grados bajo cero. He de reconoceros que a mi siempre me ha parecido un timo, digan lo que digan. He estado tres veces en la puerta y no me he decidido a entrar. Pagar 15 euros por una copa y pasar 45 minutos (y no más) en el iglú no me parece que merezca la pena. No se, opinad vosotros. Igual es porque no me gusta pasar frío.
  • Opción barata: sentarse en los probadores del Bershka o de cualquier tienda de ropa de Gran Vía. Probarse una minifalda en estos predios es como para palmar congelado. Y como dicen en las redes, en la sucursal de Inditex siempre dan ganas de tomarse un copazo y de subirse a la caja registradora en plan gogó!
  • La sierra de Madrid siempre es una gran elección. Cercedilla, Cotos, El Paular, Las presillas, Peñalara… Cumbres para que te de un rato el fresquito a la sombra. Un bocata, aire fresco  y de vuelta a la urbe, que con tanta pureza, seguro que os da un mal.

¿Se os ocurren más ideas para pasar frío en verano?

 

 

agosto 3, 2012   19 comentarios

Postales de agosto: Playa, piscina y otros debates

He decidido no tomarme agosto libre. Tampoco es que últimamente esté escribiendo mucho pero hace muy poco, alguien que me desagrada enormemente me dijo que si XXXX (no viene al caso) desaparecía un mes, que ya para qué iba a seguir apareciendo, que ya que no volviera. Yo quiero volver en septiembre, estoy preparando cosas bonitas para el Invierno que se acerca así que no quiero dejaros en paz. Y si, esa persona es un zorrón.

Dicho esto, inauguro esta sección un poco peregrina de Postales de Agosto, reflexiones viajeras para turistas en Madrid. Lo bueno es que cualquiera puede leer, los que estéis pasando calor en nuestro asfalto madrileño y los que estéis por ahí disfrutando de unas merecidas vacaciones. Algo encontraréis de interés, seguro. Y si le hablo al vacío madrileño, lo comprenderé. No está el móvil para derroches ;)

Sellos para las postales de verano

Sellos para las postales de verano

Me van a disculpar los lectores pero yo soy de natural playero. Si, hijos, si, de la sandía a refrescar en la orilla del mar, los cubitos y la arena por todos los pliegues y orificios. Para mí, la situación veraniega ideal sería tener un apartamento en la playa con piscina (bueno, o una cama balinesa en una playa virgen con un camarero personal y una piscina de aguas claras en la que sólo estuviera yo) pero estos elementos no se me han conjugado en la vida.

La playa paradisíaca

La playa paradisíaca

En casa de mis abuelos, en Madrid, hay piscina y allí nos mudábamos cuando acababa el cole. En la playa, hay eso, playa y el chorro de agua fría de la ducha del paseo cuando uno sube a casa. Y si tengo que elegir, me decanto claramente por la playa. Me explico:

Cosas que SI se pueden hacer en la playa y en la piscina NO:

  • Castillos de arena con fosos, murallas y puentes. Y echar agua en el foso para que corra como un canal.
  • Pescar ermitaños (cangrejitos metidos en caracolas) con las gafas de bucear, ver pequeños peces, buscar cangrejos en las rocas. (No, señores, Tiburón es un mito en el Mediterráneo. Y cito: 28 ataques en 100 años a gente que se ha metido allá donde se pierde la vista. Tampoco hablamos de eso)
  • Saltar olas, volcar la colchoneta y que una ola te arranque el bañador. Nadar a favor de la corriente impulsado hasta la orilla.
  • Nadar hasta las rocas del espigón, esquivar los erizos.
  • Mirar el horizonte infinito, donde nunca se pone el sol (yo nunca he visto un atardecer con el sol redondito en la línea del horizonte, la niebla lo tapa)
  • Ver surferos!!! ¿Cuántos de esos ves en la piscina? Si hay un tío bueno, es el socorrista y es UNO PARA TODAS (fuuuullll) (Me soplan que también se ven chicas guapas en bikini, vaaaaaleee) Hacer amigos nuevos, es lo que tiene estar sentado en la calle en ropa interior.
  • Pegar pelotazos a saco, jugar al volley playa (el nombre os tiene que decir algo), perder la pelota de las paletas entre las olas y convencer al chiquito/a para que te la devuelva.
  • Deportes acuáticos y náuticos en general (yo nunca he tenido ni barco ni nada parecido. Mi único contacto hasta ahora ha sido el hidropedal/patín de agua y creo que el primo de un amigo tiene una moto acuática. Pero dicen que mola) La piscina es una alberca… ¿O no?

    Una piscina, sin más

    Una piscina, sin más

Cosas que NO se pueden hacer en la playa y en la piscina SI:

  • Tirarse de cabeza, a bomba o en sacacorchos sin riesgo de piedra escondida y de quedarte como el de Mar Adentro. Aunque si es una piscina pública, olvídate…
  • Bucear con los ojos abiertos para ver el culo del vecino, porque otra cosa…
  • No hay peces, ni arena, ni algas ni na. Nada de nada. Para lo bueno y para lo malo.
  • ¿A qué se juega en la piscina?
  • Creo que preferir la piscina tiene que ver con hacerte mayor. Más limpieza, más comodidad, menos diversión (es una pullita, lo se, espíritu jovenzuelo)

Dicho todo esto, es verdad, es verdad, es verdad que Madrid no tiene playa, como se han encargado de recordarme The Refrescos toooooda la vida en cada fiesta popular (los clásicos de los 80, que no se mueren).

Pero no pasamos este calor en seco, claramente. Madrid tiene 22 piscinas municipales de verano, cuya localización os dejo aquí. Cuestan 4,45 € por adulto y 2,7 € por niño. Hay una tarifa para “joven” pero como no dice el rango de edad, no quiero entrar en polémica. Abren de 11 a 21. La del barrio es esta:

Centro Deportivo Municipal Peñuelas (distrito Arganzuela). Calle Arganda, 25. Metro: Acacias, Embajadores, Pirámides. Autobuses: 18, 36, 62. Renfe: Pirámides. Teléfono: 914 732 491.

Otra idea buenísima y novedosa es bajar a mojarse a los chorros de Madrid Río o a La Playa Urbana de Madrid, como la llaman.

Playa Urbana de Madrid Río

Playa Urbana de Madrid Río

Abre de 10 a 23 y al lado hay tumbonas y chiringuito. No se si me termino de ver a mí misma ahí, en el chorrazo (como las celebrities) pero para los niños es divertido, barato y fácil. Aquí, os dejo información completa y detallada. Y detalles sobre la calidad del agua y esas cosas, para escrupulosos/as.

 

La Playa Urbana de Madrid en Madrid Río

La Playa Urbana de Madrid en Madrid Río

Y si ya te quieres poner requete/requete, puedes subir a alguna de las piscinas escondidas, por ejemplo, en el ático del hotel Oscar Room Mate (entre la calle Fuencarral y Barquillo. Cuesta 40€ pasar el día en la piscina) o en el Hotel Emperador, (en Gran Vía. Supone 44€ ir a su piscina los fines de semana) o en el Urban, enfrente de las Cortes. Aquí encontrareis un buen recopilatorio de todos esos hotelazos con piscina en los que refrescarse en Madrid.

Me da calor, me voy a ir al chiringuito a por una cerveza. El aperitivo se puede compartir, da igual la masa de agua por la que te hayas decidido.

Y un secretito para acabar. Escribiendo este post, he encontrado que Madrid si tenía playa, al menos en 1954. He aquí la prueba evidente, encontrada en la web www.edicioneslalibreria.es.

La playa de Madrid en el Puente de los Franceses, 1954

La playa de Madrid en el Puente de los Franceses, 1954

¿Qué opináis? ¿Playa, piscina o secano?

noemi@megustamibarrio.es

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agosto 1, 2012   25 comentarios