El cuaderno de campamento del #15J
Me siento como si acabara de volver de campamento.
¿Alguna vez habéis ido a un campamento? La mayor parte de mis veranos tienen ese recuerdo, entre otros muchos… Diréis, “esta chica, qué marciana, qué tendrá que ver esto con el #15J” pero para mí, la sensación de esta lluvia tras un fin de semana tan intenso tiene ese sabor.
Tengo la sensación de haber vivido un mes de campamento con mis dos socias. De Gimkana permanente, de prueba en prueba, de marcha por Madrid y por internet en busca del mejor sitio, sin mapa como en los Raids, sin saber dónde vas a acabar. Iniciamos el camino solas pero acompañadas, respaldadas por las mejores vecinas de patio, con las que compartes, sin saber, mucho de tu vida. Se va filtrando por los correos electrónicos, los mensajes, los tuits y al final, parece que te conoces sin conocerte. Como los de Gran Hermano pero sin edredoning
Y cuando ya empiezas a estar cansada, cuando echas de menos tu casa, tu cama, tu ducha (no olvidéis el símil del campamento, por favor), a tus hijos (¿estarán más altos, más guapos, sabrán dónde tienen las orejas?), cuando ya has escrito todos los posts de los que eras capaz y tienes el dedo pulgar entumecido de tuitear, a punto de la amputación, entonces llega la traca. La gran fiesta final. En este caso, ese día que habíamos estado esperando durante el último mes.

Que ha llegado! Con las bolsas de regalo y la tarta de Blanca! (Desaforando)
Y llega. Y mientras te vistes, maldices ese momento en el que decidiste no ponerte a dieta rigurosa y al que no ha inventado aún la cura definitiva a la celulitis. Y piensas en por qué no te ha dado por un autobronceador, que más vale a rayas que con ese blanco nuclear que va a dejar ciega a la concurrencia. Repasas mentalmente el discurso, con sus párrafos, se te encoge el estómago pensando en si será gracioso (lo tenía que haber escrito MamaGremlin, lo sabía) y recoges la decoración en Florilandia Blumen mientras te tiembla el pulso. Anda que como se me caiga el jarrón… Tratas de comer y puedes, porque siempre puedes, pero la risa nerviosa se escapa a cada rato. Que llega, que llega, que llega…
Lo que llegó fue la Family Gremlin con el coche hasta los topes a cargar más cosas en casa. Tantas que me tuve que subir al sitio en bus porque con ellos, no cabía. Y mientras pensaba: “que hago yo vestida de noche si aquí hace un sol como en Benidorm”, visualizaba cajas y más cajas. ¿Cómo vamos a gestionar esto? ¡¡Los camareros nos matan!! Nos echan…
Pero no. Y aquí es cuando desearía tener un diario de campamento para poder apuntar todo lo que se me ha quedado en la cabeza, como si fuera una dedicatoria, para poder repasarlo el día de mañana y que no se me olvide. Porque fue una noche inolvidable, de las que te da tumbos el corazón.
Me faltáis muchas, amigas y lo siento. A veces, cuando estoy tan tensa como si fuera mi boda, me aturullo y necesito refugiarme tras un cigarrillo. Y tras él, os observo, miro y, cuando me gusta tanto lo que veo como el viernes pasado, empiezo a relajarme.
Pienso en que las cajas se deshicieron y colocaron solas, porque había más gente allí que en la guerra, dedicada a echarnos una mano. Gente que fue feliz y se sintió aún más parte de este asunto que era de todas y no mío por colocar cacharros en bolsas, cuando yo me sentía una tirana mandando paquetitos de un lado a otro. Gente que incluso hubiera preferido llegar antes por colocar más. Gente que se desvivió en hacer guirnaldas, en preparar banderines, en pensar en flashes.
Chicas que se sintieron en casa desde el primer momento, que agradecieron cada abrazo, cada besoapretao“de los que molan, que parecen los de mi abuela”, cada cara recién conocida y cada achuchón sin venir a cuento. Cada sonrisa, porque de eso no podía faltar. Cada mirada cómplice.
Agradezco cada detalle de vuestras vidas que me confiasteis, por diminuto que fuera. La fase exaltada de Esther, la creatividad freak de Laura, a la que encontrar por segunda vez fue como verla siempre, los patines y la flor de Martina (y sus anécdotas y Pucela, esta chica, muda no es), la dulzura andaluza de Pili, el albornoz de Nerea y la ropa interior de Marta, la fiebre de Nano y la disposición sencilla de su madre, el descaro de Mónica la noniñabuena (tu si que llevas luz por dentro), la comprensión y la alegría de Sara, la conspiración de Bárbara para sorprendernos, la generosidad y los sueños de Natalia, el optimismo de Isabel y sus ganas de farra, que ganaron todo el rato, la dulzura de Noelia, la paciencia de Blanca aunque faltara su etiqueta y ¡esa tarta!, la mirada sabia de Fernando, el buen rollo y las buenas vibraciones de Cruz y Laura, a las que me pediría por Reyes, la animación de Bea, la falta de acento de Bárbara, los regalitos de Mónica (incluso el pato para su tocaya), la cercanía y la timidez de Eva, la confianza cercana e inesperada de Nacho y Laura, el sombrero de mago de Teresa, la alegría de Marisa, la sencillez de Guadalupe, la sonrisaza de Beltzane, el estilazo de Raquel, el cariño de Patricia, los desvelos de Ana, la mala pata de Drew y su entereza, los detallitos de Ana y Teresa, el arrojo de María José, la valentía de Neus, la tardanza de Janet, el maravilloso buen hacer de Clara y la ayuda indispensable de Carmen. La paciencia de todas con nuestros discursos improvisados, la grandeza de nuestros artistas invitados y la fabulosa fuerza de Natalia en su monólogo.Y me dejo a muchas, a casi todas. Lo siento.
Aunque no os suenen, también agradezco a Raúl, Laura y Manu que sean ellos y no otros los artífices de La Bienquerida porque sin ellos, entre otras cosas, no hubiéramos tenido el photocall ni la terraza a nuestra disposición o nos hubieran robado una bolsa sin que nos diéramos cuenta. Y esos maravillosos camareros de confianza, que nos traían la cerveza fresquita y el canapé permanente. Que no falte de nada, oiga!
Y a Javi. Representante paciente y esforzado de las tres Jotas que nos han respaldado estos días, procurando que en vez de dormir en el suelo con un saco, siguiéramos llegando a casa, a nuestra casa, a descansar. Te mereces un monumento, majo, uno por cada vez que te vi pasar cargando a la ida y a la vuelta. Uno por cada vez que me sonreíste al pasar.
Generosidad. Esa gran palabra que lo define todo varias veces. Porque no fue mi evento ni el de mis socias sino el de todas.
Además de mis dedicatorias, me llevo en la muñeca un recuerdo de esos imborrables. Independientemente de dónde haya salido mi pulsera (que es la leche), para mi es tan especial como aquellas que trenzaba con hilo en el campo con el beneficio de que no se pudre, no se pone negra, no se deshilacha y no tengo que cortarla por grave riesgo a mi salud. Mi pulsera me recuerda que una vez hubo un San Isidoro con esa aureola, que ese San Isidoro propició uno de los encuentros más enriquecedores de mi vida y que me trajo a dos personas de una calidad humana y una sinceridad brutal. Son distintas a mí, no nos parecemos, cada una ha aportado algo diferente a esta asociación enloquecida y espero que sigan aportando cosas a mi vida. Porque ya soy capaz de saber, sólo con mirarlas, dónde tengo que estar, si nos necesitamos o no, si hay un GT indispensable que tomar. Las conozco, me conocen, con detalles que en otros momentos me hubiera costado reconocer y con capacidad para decirme cosas que otros no pueden ni se atreven. Tengo la suerte de quererlas en mi TL, en mi Facebook y en mi grupo de amigas 1.0. Queridas socias, Love is the only way.
Y como a la vuelta de los campamentos, el mundo bulle con las fotos, con los recuerdos, con el intercambio de mensajes, con las ganas de volver a verse. He prometido que la próxima en zapatillas. Espero que sea pronto y que sea repetido. Espero no llorar. Y espero que alguien le ponga un poco de cinismo a esto porque no estamos como para más dulces. Nos va a dar un bajón como a Laura
Pero GRACIAS por regalarme todo esto, amigas, por regalarme este campamento.
Y mañana, queridas, seguiremos bailando.































34 Respuestas a El cuaderno de campamento del #15J
Gracias por esa luz, por ese abrazo, por esa paz.
PS. Me ha flipado- creo que voy a cambiar mi nombre a lanoniñabuena jajajajajajajaja ¡Enhorabuena! por organizar un campamento de esos que son tan memorables para tallar en un tronco de árbol un corazón y con un 15J dentro.
un besote
Loviuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
a muerte
Monte Cumillaaaaaaa
Cuenta conmigo para esa quedada en zapas, que tenemos que hablar de frikerío y Japón jajaja..
Siguiendo con la analogía del campamento, después del 15J llegamos a casa y nos quitamos el maquillaje, como cuando volvíamos de campamento creyendo que estabamos morenísimas y resultaba que la mitad era roña.
No sigo con el dulce, nos emplazo a comer sushi en zapatillas y al maratón freak!!
Un placer, maja!!
Sabes que me caíste genial en la CNO, que te di el Liebster Blog porque me gustan tus consejos, tus purés y tus widgets, que me muero de la risa cuando cuentas tus peripecias con los bichos… Gracias por todo, querida, por apuntarte, por tu iniciativa arrolladora, por tu creatividad (he añadido freak para que supieras que eras tú, que hay mucha Laura), por tantas buenas ideas y tanto cariño. Por ser un amor, un lirio de candor, que dice un amigo mío. Eres de las que van de frente y a mi eso me gana de calle
Y por la chapa, que sabes que me conquistó!!! Por una maratón de Star Wars mientras hacemos chapas con washitape
Un besazo, amiga, espero verte pronto!!
Un besillo y seguiremos por aquí
Un besote
Tengo que desvirtualizarte, que me das buen feeling
Y has dado con la comparación perfecta jejeje. Así que este sentimiento depre… nos durará aún unos días, ¿no? Gracias por todo!
Muack muack remuack niña bonita del barrio!
Bonita mía, que eres una inspiración permanente y una dulzura de persona. Contigo cerca, nunca nos faltará una peonía, aunque sea de mentira, para hacer de la vida un sitio más bonitísimo!!!
Un besazo!
Nos veremos en una de estas, porque ya das la vuelta a la esquina y te sale un taller de washi, que Diana es mucha Diana
Admirada me dejaste, que lo sepas
Un besazo
Lo vuestro es admirable y lo digo de corazón gracias por todo, sois un equipo cojondo y unas tías maravillosas.
Besos con albornoz
Gracias a ti por tu desparpajo, por tu alegría, que te los llevaste a todos de calle
Un besazo, guapa!!
Tenemos que quedar a comer pero ya, Alcalá nos espera uno de estos días.
Un besazo, preciosa!!
Las chicas os escribíais grandes frases en los cuadernillos de campamento, y los chicos nos dedicábamos rimas guarras… Bueno no, a las chicas guapas las escribíamos cosas bonitas, a ver si se emocionaban y nos daban un buen achuchón y un besazo, que nunca se sabe lo que puede caer
Azúcar y mieeeeel, tengo la pantalla del portátil chorreando azúcar y mieeellll
Tranquilo, que en cuanto el viernes los de ahí arriba se saquen otra norma de la chistera para crujirnos, me joden la semana y vuelvo a la normalidad. Al tiempo.
¿Por cierto, te gustaron las chapas? Antes me querías y eras más agradecido…
Pero nunca le doy dos besos a mis amigas, somos así
http://eldivandelascincorosas.blogspot.com.es/2012/06/de-rebajas-parquesur-por-cortesia-del.html
Un besazo!